Comience con la tarea más cercana
La lista "todo en inglés" es demasiado grande para planificarla. Comienza con una situación que sucederá en las próximas semanas: una llamada, un viaje, una entrevista o una reunión.
El lenguaje asociado con un propósito específico es más fácil de repetir y probar inmediatamente en acción.
Divida el tema en acciones.
En lugar del tema general del “inglés comercial”, resalte las acciones: preséntese, aclare el plazo, explique el riesgo, ofrezca una solución y resuma.
Cada acción requiere varias frases, un ejemplo y una respuesta de voz.
Actualice su plan en función de las debilidades
Después de la práctica, observe dónde lo dejó: le faltaba una palabra, una estructura o confianza en la pronunciación. El siguiente tema debería tener en cuenta este resultado.
De esta forma el programa de formación se vuelve personalizado y no solo un largo catálogo de lecciones.